Detenidos siete aitas que cambiaban cromos en la Plaza Nueva al confundirlos con trapicheadores

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Un total de siete hombres bilbainos han sido detenidos por un policía municipal en prácticas, que en su primer día de servicio, les confundió con trapicheadores de droga, cuando en realidad estaban cambiando cromos en la Plaza Nueva con sus hijos.

 

cromos plaza nueva
“¿Cuanto pides por el cromo de Toquero con pelo?”

Lo que parecía una apacible mañana de Domingo se convirtió en pesadilla para siete aitas bilbainos. Habían bajado junto a sus hijos a cambiar cromos a la Plaza Nueva, cuando se vieron inmersos en una redada organizada por un agente novato, que pensó que se encontraban haciendo menudeo de drogas. De nada sirvieron sus excusas al policía “Pero si lo único malo que tengo en la mano es a Balenziaga” dijo uno de ellos. Todos pasaron unas horas en los calabozos de la comisaría de Miribilla, les salió caro cambiar cromos en la Plaza Nueva.




Hemos podido hablar con el cabo Guridi , de la policía municipal, que nos cuenta lo sucedido: “Era el primer día de servicio del agente. Le mandamos a patrullar en solitario por el Arenal, para que coja soltura, porque esa zona es muy tranquila. Él es de Castro y claro, no conoce la tradición de los cromos, de repente empezó a pedir furgones para detenidos. Le llamé para ver qué cojones pasaba y me dijo “Buah jefe que buena! Me estoy saliendo, ya he pillado a varios”.

Cuando llegamos allí había mandado a siete aitas esposados a comisaría. Me dijo que se fijó en que había algunos individuos en actitud sospechosa, que se pasaban una especie de papeles o papelinas entre ellos, se daban la mano al terminar la transacción y volvían a hacer el mismo movimiento con otras personas. Que seguro que usaban a los críos para disimular y avisar si venía la policía”.

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Los niños que cambiaban cromos no entendían nada

El cabo Guridi comienza a ponerse nervioso: “Me faltaban dos días para jubilarme y ahora el tontaina este me ha jodido la despedida, ¡su puta madre! Menudo bochorno, el alcalde está que trina. Esa misma mañana pedimos disculpas a los aitas y estamos hablando con panini para que les envíen los cromos que les faltan por las molestias”.

Preguntamos a Guridi por el destino del pobre agente novato: “Le he mandado a la barrera del Pagasarri, a controlar los bocadillos de los domingueros. Le he dicho que multe a todos aquellos que lleven la tortilla sin cebolla. Lo peor es que el mierdaseca de él se lo ha creído y ha subido a toda ostia con los pirulos  del coche patrulla encendidos, en fin…”



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