El club de los gordos de Bilbao, 1953

Nuestra villa no deja de sorprendernos, buceando en la historia de Bilbao, hemos encontrado esta noticia referente a la apertura de un club de gordos de Bilbao en 1953:

 

Echando un ojo al periódico municipal de Bilbao de 1993, se hace mención al club, aquí tenéis la noticia:

Los miembros del Club de los Gordos reivindican respeto o su volumen alegre y copiosamente

Los defensores de las calorías

Unos entremeses abundantes para hacer boca, sopa de rabo de buey, alubias de Tolosa, merluza,cordero y postres. Así celebraron los miembros del Club de los Gordos la re fundación de la
asociación el pasado mes de mayo. Los treinta miembros del Club reúnen casi cuatro toneladas de peso, grandes dosis de buen humor y reivindicaciones de volumen. El lema del Club es «dejadnos ser gordos». Su objetivo, recuperar el prestigio de la obesidad en torno a una mesa.

Según recoge el manifiesto del Club con alegría, el peso es esencial para la estabilidad de los cuerpos, un vientre desbordante de humanidad es la mejor tarjeta de visita y las reservas de grasas aseguran una vida confortable y reposada. Toda una filosofía de vida a la que ya se ha apuntado una treintena de personas, previo paso por la báscula. Como únicos requisitos, el Club exige a
sus socios pesar más de 100 kilos, distinguiendo a los que rebasan los 120 kilos con la consideración de «socios de honor» y requiere de todos sus miembros sentido común y buen humor. «Está  prohibido hablar de política y religión en nuestras reuniones. A nosotros no nos gustan los temas pesados», apunta Gotzon Beaskoetxea,  presidente de la asociación. «Nuestro club pretende reclamar nuestro derecho a ser gordos ante la agresividad de los demás, que nos bombardean con mensjes «light» y no nos  respetan. Defendemos la palabrag ordo, sin el sentido despectivo que tiene actualmente»,asegura Beaskoetxea.

 

La filosofía del Club de los Gordos incluye la prohibición de tomar medicamentos para adelgazar. «Estamos opuestos totalmente a los dictadores de la moda dietética, que han encordado sus bolsillos a costa de lo que llaman grasas superfluas», sentencia el manifiesto de la asociación. «En torno a la gordura, los timos son evidentes. Es de juzgado de guardia,inventan regímenes que
venden como la panacea a precios exorbitantes. utilizando a veces productos contraproducentes»

Entre bromas y críticas, los miembros de la asociación aportan datos significativos en defensa de los gordos. «Está probado que sólo uno de cada diez mil delincuentes es obeso», apunta
Beaskoetxea.

Aquí tienes la noticia original de 1993.

 

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