Ingresado en el hospital un bebé al que sus padres alemanes bautizaron con Jagermeister

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La moda del Jagermeister se ha pasado de la raya, un bebé de 8 meses ha sido ingresado en un hospital de Bilbao con síntomas de embriaguez. La causa para que este bebé entrase en el hospital abrazado a su amigo, con los mofletes colorados, y diciéndole “Te quiero mucho, tío” , es que sus padres, alemanes de Duisburgo, le bautizaron con Jagermeister.

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Qué hijos de jager

Esta bebida alemana de moda , pega una “ostia terrible” según muchos de los que la han probado. Johann y Kristen, una pareja alemana que lleva 4 años viviendo en Bilbao, decidieron hacer algo original en el bautizo de su hijo Rudolf, y pensaron que cambiar el agua bendita por algo tan alemán como el Jager, sería divertido y un motivo de admiración entre sus vecinos.





Sabiendo que al cura no le iba a parecer buena idea, aprovecharon un despiste para dar el cambiazo. Johann vació de agua la pila bautismal, y la rellenó con una botella de Jagermeister que llevaba escondida en el calzoncillo.

La ceremonia comenzó sin novedad, miradas cómplices entre Johann y Kristen….. y llegó el momento de derramar agua bendita sobre el bebé. El sacerdote, de 89 años y con el sentido del olfato algo deteriorado, no reparó en el fuerte olor a aceituna del Jagermeister, y regó al pobre niño tres veces en el licor alemán.

Según cuenta la hermana de Kristen, a la que los servicios sociales de Bilbao han dado la custodia del bebé “Mi sobrino en lugar de llorar empezó a reír de manera bobalicona y se le puso un brillo en los ojos como el que te sale cuando te has bajado seis cubatas“.

jagermesiter bautizo
No sé a las demás, pero a mi, me gustan grandes….las botellas de jager

Los padres metieron al bebé en la cuna, pero poco duró ahí, ya que para asombro de todos, pudo escapar gateando. “El cabrón empezó a gatear por toda la iglesia haciendo eses, nos mirábamos extrañados, y el sacerdote reía como un condenado. Mi hermana le cogió en brazos y el se tiró a la teta para mamar. Pero le vino el hipo y tuvo que parar”.

“Se acercó a otro bebé que iba a ser bautizado, le amarró del hombro y le dijo que le quería, que era su mejor amigo. !Y lo acababa de conocer! Comenzó a vomitar y ahí nos asustamos y les llevamos al hospital. Vaya susto, al final fue solo una borrachera, su primera tajada“.



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