Una joven se convierte en un Doberman después de beber de la fuente del perro

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Irati F., vecina de Iturribide, se ha convertido en un Doberman después de beber de la fuente del perro del Casco Viejo de Bilbao el pasado viernes. A los pocos minutos de pegar un trago largo de la fuente, se comenzó a sentir indispuesta, y al llegar a casa se acostó en la cama. A la mañana siguiente se levantó ladrando y con unas ganas enormes de pienso.

 

fuente del perro bilbao
Menuda perra está hecha

La joven Irati F, de 24 años, se ha convertido en una perra, más concretamente en una doberman, de pelaje brillante y con unos dientes afilados y listos para el mordisco. Esta joven paseaba junto a su novio por el Casco el pasado viernes. Le entró la sed, y vio en la fuente del perro una buena oportunidad para saciarla.




Su novio decidió no beber “Me da asco beber de ahí, a saber quien ha chupado el pitorro, dijo el elitista novio de Neguri de Irati. La joven mamó de los chorros como sólo ella sabe, y tras secarse el morro, siguieron el camino hacia el mercado de la Ribera.

Pero a los pocos metros, un retortijón hizo doblarse a la buena de Irati .”Fue como el que me suele entrar cuando bebo kalimotxo de las txosnas” dijo la joven. Su novio la acompañó a casa, e Irati, tras llegar corriendo al baño, pues tenía a Jordan colgándose del aro, se acostó en su cama.

A la mañana siguiente se despertó con un “Guau”. De un salto se plantó en el suelo, y notó algo raro, le entraron unas ganas tremendas de menear el rabo. Extrañada puesto que el único rabo con el que ella jugaba era el de su novio, se acercó al espejo y comprobó que había mutado en un bonito doberman negro.

Irati no se alarmó, se acercó a la cocina y enseguida comenzó a ladrar pidiendo a su aita el desayuno. Su padre tampoco se asustó al verla, “Son cosas que pasan” afirmó. Y tras darle un poco de pienso, colocó a Irati la correa y fueron a dar un paseo por la calle.

fuente del perro
El novio de Irati es parecido a este joven nacional

Aquello maravilló a Irati. Podía acercarse a todos los perros y perras que quería y olisquearles la entrepierna. Un nuevo mundo se abría a ella. Se acabó el tener que pensar qué ropa ponerse y maquillarse antes de ir a la calle, ahora podía ir en pelotas por el mundo, enseñando sus pechos, y nadie se extrañaba. Incluso se permitió acercarse al camarero buenorro de Somera que le gustaba y que él le acariciase. Se le pusieron los pezones perrunos como timbres de castillo. La vida perruna es sin duda mejor.

¿Qué pasó con su novio de Neguri pensareis? No nos gusta hablar de la gente, pero hemos podido averiguar que no ha superado lo de Irati, y se le suele ver por el bosquecillo de Sopelana, buscando algo que llevarse a la boca.  A sus amigos les ha contado que Irati se ha ido de Erasmus a Finlandia, no se ve con valentía para decirles la verdad. 



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