Se permitirá beber en el metro cualquier bebida salvo cerveza Cruzcampo

El Metro ha aceptado una de las peticiones que los usuarios llevan haciendo desde su apertura: que se pueda beber en él. Hasta ahora, beber en el suburbano podía suponer una multa de 30 a 6.000 euros en casos de reincidencia. A partir de Junio, se podrá ingerir cualquier bebida en el metro, salvo cerveza Cruzcampo.

 

metro cruzcampo
Ahora podrás darle al Jagger mientras el niño de enfrente se toma un Cacaolat.

La medida ha caído bien en la ciudadanía. Se cede así a la reivindicación de las cuadrillas de jóvenes que utilizan el metro para salir de fiesta los fines de semana, y que ahora podrán empezar la fiesta en el mismo metro.




Katxis de kalimotxo, botellas de ron, chupitos de tequila….todo estará permitido, salvo una marca, cerveza Cruzcampo. Los dirigentes del metro han advertido que la cerveza de la mencionada marca no está permitida, sin dar más detalle. Se desconoce el motivo, quizá sea debido a algún problema legal, o simplemente que al director del metro no le ha salido de los huevos que se beba cerveza Cruzcampo.

También eran muchos los obreros, que tras su jornada de trabajo, pedían poder ir en el metro tomándose un refrigerio que les alegre la vuelta a casa tras la faena, ahora podrán meterse un sol y sombra antes de llegar a casa, eso si, el ducados seguirá teniendo que fumarlo en la calle.

Hemos bajado al metro a ver la reacción de los viajeros sobre la medida. Alicia Ochoa, de 24 años y estudiante de Turismo, nos dice: “Ya era hora, reconozco que alguna vez le he dado un sorbito a la botella de malibú piña antes de llegar a la disco. Ahora podré beber sin miedo, incluso jugar algún kinito. Sobre lo de la cerveza Cruzcampo, me parece bien, en Sevilla con 43 grados cualquier cosa que esté fría sabe a gloria, pero un escalofrío recorre mis senos cada vez que la trago. Mi problema con la Cruzcampo es que a mi me gusta la cerveza, no es nada personal, ¿eh?”.

 

metro cruzcampo
La red está llena de memes sobre Cruzcampo. Que cabrones son.

A su lado está Miguel , de 43 años, ejecutivo de una importante empresa de preservativos, que apunta: “Me gusta bajarme dos o tres cubatas antes de empezar mi jornada laboral, ahora podré comenzar en el metro y así llegar antes al curro, una buena medida de los políticos que nos gobiernan. Más cosas como estas se necesitan y no cosas sin importancia como las pensiones o el paro. Sobre la cruzcampo, me parece bien, la he probado alguna vez y siempre tuerzo el gesto tras beberla. Algún amigo la llama meado de gato, yo no diré eso, pero ciertamente sabe a orín de minino.”

Un abuelo desde el final del vagón levanta la mano, nos hace gestos para que vayamos donde él y pide la palabra, se llama Antonio, de 65 años, y comenta: “Unos hijos de puta sois los periodistas, eso es lo que sois, unos desgraciados, hijos de puta. Asco os tendría que dar levantaros de la cama, hijos de puta, a picar piedra os ponía yo. Hijos de puta, eso es lo que sois. Mierda , mierda, mierda y mas mierda es lo que metéis. Mierda y mierda, hijos de puta. No hacéis nada bien, cabrones, hijos de puta. Mierda y mas mierda meter vosotros”.

Antes de irnos , nos pide que le perdonemos, que Cruzcampo le regaló las sillas y mesas de plásticos para su bar y que está “Muy caliente”.



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