Pide a Jon kortajarena por su cumpleaños y le llega Enrique San Francisco

Cuando Leyre Solabarrieta sopló las velas de su tarta el pasado domingo, se imaginaba de la mano de Jon corriendo por verdes prados de hierba, sus cuerpos bañados por el sol, y alegres pajaritos revoloteando alrededor de ambos, mientras se miraban sonrientes el uno al otro. “Lucha por tus sueños” le decían sus amigas de la uni, ahora, ya no se habla con ninguna de ellas tras lo sucedido en su cumpleaños: no fue Jon Kortajarena el que apareció en su casa,  sino Enrique San Francisco.

jon kortajarena
Dos gotas de agua

Desde que vió a Jon Kortajarena sobre la pasarela Cibeles hace años, el sueño de Leyre era poder conocerle, charlar un rato con él, y hacerse un par de fotos. Este año parecía que por fín su sueño se iba a cumplir, Idoia , su mejor amiga de la Uni se había echado un novio de Barakaldo. Este chico , estando de erasmus se zumbó a una madrileña que es hermana de una amiga de Jon. Con estos antecedentes, Leyre lo veía muy claro, eran un par de llamadas y Jon aparecería en su fiesta de cumpleaños, quien sabe si además portando un regalo, aunque la sola idea de ver ese torso pasearse por su habitación, la ponía perrísima.




Dicen que los sueños a veces se convierten en pesadilla, y eso fue lo que pasó aquella tarde en su casa, tocaron al timbre, y Leyre miró a sus amigas extasiada, emocionada, corrió rauda hacia la puerta esperando ver a Jon Kortajarena dándole la mejor sorpresa posible. Nada más lejos de la realidad, el hombre que se encontraba al otro lado de la puerta nada tenía de Jon, era Enrique San Francisco.

kike san francisco
kike de joven en su etapa cani

Leyre se quedó inmóvil, sin palabras, de su frente emanaba sudor frio, era un momento tenso, embarazoso….que el actor rompió con un: “Bueno qué vamos para dentro a beber un whisky no?”, para acto seguido apartar a Leyre con sus manos de su camino y dirigirse al comedor.



Lo pasaron de lujo

Leyre echó a sus amigas de casa, mientras intentaban excusarse: “Es lo único que hemos encontrado, Leyre por favor, dale una oportunidad”. Se quedó a solas con Enrique, le miró a los ojos , y decidió darle una oportunidad. Hay que decir que al final Leyre se lo pasó de puta madre con Kike, se bebieron todo lo que pillaron por casa e incluso el madrileño se puso una txapela que había por ahí del abuelo de Lwyre  y se atrevió a recitar unos bertsos en euskera.

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