Sandro Rey amansa con su mirada a un tigre desbocado del circo

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La semana pasada se vivieron momentos de máxima tensión en el circo itinerante “CIRCO MUNDIAL ATHENAS”, que está situado en el Parque Etxebarría de Bilbao. En medio de la función, uno de los tigres logró escaparse por la puerta por la que el cuidador accede a la jaula, saliendo a la zona donde se encontraba el público.

 

sandro rey tigre

El pánico cundió rápido entre los asistentes, madres se aferraban a sus hijos, y los adolescentes mandaban audios a los grupos de whatsapp contando que era el final de sus vidas. Pero gracias a los astros, entre los asistentes, un hombre lucía impasible en primera fila, impertérrito ante lo que estaba sucediendo, ese hombre era Sandro Rey.




Mientras el tigre hacía de las suyas asestando zarpazos y bocados al público, Sandro Rey se levantó de su asiento,y con una calma pasmosa, se remangó las mangas de su americana violeta , dejó las gafas de sol apoyadas sobre su asiento y llevó su mano derecha a la frente.

En ese momento el tigre se dirigía a la carrera hacia el vidente gaditano, quién sabe con qué oscuras intenciones , entonces Sandro súbitamente, fijó su mirada en los ojos del felino.

Instantáneamente, el tigre se quedó parado, como congelado, se tiró al suelo, y comenzó a maullar cual gatito. La gente empezó a aplaudir, alucinada con el momento que acababan de vivir,los gritos de “Sandro! Sandro!” se mezclaban con los abrazos y aplausos, la gente empezó a querer tocar a Sandro, como si fuese el mesías reencarnado.

 

sandro rey circo
Dime cuándo has nacido y te diré los años que tienes

Un hombre calvo de la última fila le gritó si podía hacer algo con su pelo , a lo que Sandro contestó “Cómprese un peluquín, caballero”. Muchas madres acercaban a sus bebés para que tocasen a Sandro, emulando el salto de la valla de El Rocío. Sandro Rey repartía bendiciones a diestro y siniestro, tenía para todos.
Una muchacha le preguntó si volvería con su exnovio, Sandro le respondió que ya estaba con otra chica más guapa que ella, puede que sea directo y algo cortante, pero siempre dice la verdad. Varios policías fuera de servicio que estaban en el circo se arrodillaron frente a Sandro Rey y le entregaron sus pistolas  “Ya no las necesitamos, hemos visto la luz”  le dijeron. Sandro las cogió entre sus manos y las sopló, convirtiéndolas en arena.

La función terminó ahí, y Sandro Rey lleg a tiempo a su programa, donde no comentó nada de lo sucedido, y es que Rey solo hay uno, y ese es Sandro.



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